Cómo comprimir imágenes sin perder calidad
Las imágenes pesadas ralentizan las webs, llenan la memoria del móvil y muchas veces son rechazadas por formularios y correos. La buena noticia: normalmente puedes reducir el peso de una imagen entre un 70 y un 90 % sin que nadie note la diferencia. Así se hace.
1. Primero, reduce las dimensiones
Las fotos de los móviles actuales miden 4000 px de ancho o más, mientras que la mayoría de las pantallas muestran las imágenes a bastante menos de 2000 px. Reducir las dimensiones es la forma más eficaz de aligerar un archivo, porque el número de píxeles baja mucho: una imagen de 4000 px tiene unas cuatro veces más píxeles que una de 2000 px.
- Webs y blogs: de 1600 a 2000 px de ancho.
- Miniaturas y fotos de producto: de 800 a 1200 px.
- Impresión: no redimensiones; conserva el original.
2. Elige el formato correcto
- JPG: el formato más compatible, ideal para fotografías.
- WebP: suele pesar entre un 25 y un 35 % menos que JPG con una calidad similar y funciona en todos los navegadores modernos. Perfecto para webs y tiendas.
- PNG: sin pérdida, por eso las fotos pesan mucho. Úsalo solo para logotipos, capturas de pantalla e imágenes con transparencia.
3. Ajusta la calidad entre el 75 y el 85 %
JPG y WebP permiten elegir un nivel de calidad. Entre el 75 y el 85 % la diferencia visual es prácticamente invisible y el archivo pesa muchísimo menos que al 100 %. Baja al 60–70 % solo cuando el peso importe más que el detalle, por ejemplo en vistas previas.
4. Paso a paso en Cyanframe
- Abre la herramienta de comprimir y convertir y arrastra tus imágenes o haz clic para elegirlas. Puedes seleccionar varias a la vez.
- Escribe un ancho máximo en píxeles (por ejemplo 2000), o 0 para mantener el tamaño original.
- Elige el formato (JPG o WebP) y pon la calidad al 80 %.
- Haz clic en «Iniciar procesamiento». Verás el peso antes y después de cada imagen; luego descarga los resultados.
Todo ocurre en tu navegador, así que tus imágenes nunca se suben a un servidor; algo importante si tus fotos son personales o de clientes.
Errores habituales
- Comprimir la misma imagen una y otra vez: cada vez que guardas en JPG se pierde algo de detalle. Parte siempre del original.
- Convertir a PNG para «mejorar» la calidad: no recupera el detalle perdido; solo hace el archivo más pesado.
- Borrar el original: guarda siempre una copia a tamaño completo por si necesitas imprimir más adelante.